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Mujeres en tecnología: un futuro que en Ionix es presente


08 marzo 2024

Lectura: 4 minutos

A pesar de los logros conseguidos en los últimos años, todavía queda mucho trabajo por hacer en materia de igualdad de género, sobre todo en lo que concierne al papel de las mujeres en tecnología.

Sí, es en el ámbito tecnológico donde la brecha se amplía todavía más pero hay empresas y organizaciones que – por fortuna – cada vez dan más espacios a mujeres dentro de sus plantillas. 

En Ionix, nos enorgullece decir que creemos en la igualdad de género más allá de un eslógan y la hacemos propia con el ejemplo. 

Mujeres en cargos gerenciales llevan la voz cantante y hacen de su liderazgo un espacio de sensibilidad, compromiso, talento y responsabilidad que es modelo para todos los que formamos parte de la compañía. 

En este Día Internacional de la Mujer, renovamos la promesa de hacer que las mujeres en tecnología tengan espacio propio, porque queremos que sus voces se escuchen con fuerza y nos guíen hacia un futuro más equitativo. 

Ellas, las pioneras 

Desde que nos levantamos hasta que nos acostamos, la tecnología está presente de diversas maneras en nuestra vida. 

Es la alarma que nos indica que es hora de despertar. La aplicación de mensajería instantánea a través de la cual nos comunicamos con nuestros seres queridos. O la computadora con la que realizamos las tareas laborales. 

Sin embargo, al momento de pensar en quiénes están detrás de todos esos dispositivos, plataformas y apps, los nombres que surgen suelen ser los de hombres, hombres reconocidos por su poder y su capacidad. 

Pero, ¿qué hay de las mujeres? 

Quizás por cuestiones de estereotipo o tal vez por no ser tantas, lo cierto es que desde el siglo XIX en adelante, cuando los avances tecnológicos comenzaron no solo a predominar sino, y sobre todo, a ser más revolucionarios, no se ha escuchado nombrar a muchas de esas mujeres que en más de una oportunidad trabajaron en las sombras. 

Desde Ada Lovelace, considerada la madre de la programación porque fue quien escribió el primer algoritmo de la historia en la época victoriana y que firmaba sus trabajos bajo las iniciales A.A.L; hasta Frances Elizabeth Allen que fue pionera en el campo de la automatización de tareas paralelas, trabajó para IBM y fue la primera mujer en conseguir el reconocimiento como IBM Fellow, son muchas las que dejaron huella. 

Otros nombres que también resuenan son el de Mary Lee Woods. Lee Woods se formó como científica informática y fue la madre nada más y nada menos que del creador de internet, Tim Berners-Lee. El caso de Woods es también conocido porque en la década del 50 se independizó como consultora de software y fue una de las primeras programadoras independientes del mundo, algo que hoy es normal pero que por esa época era innovador, sobre todo por tratarse de una mujer. 

Más cercano en el tiempo se destaca el papel de Radia Joy Perlman. Esta mujer fue quien desarrolló el Spanning Tree Protocol (STP). El STP es un lenguaje que se utiliza para permitir la comunicación entre dos computadoras, precursor de la tecnología Cloud. También resalta el protagonismo de una latina, Andrea Cruz Hernández que fue la primera mujer mexicana piloto de la Fuerza Aérea de dicho país. 

En Ionix pisan fuerte 

Para nosotros, como empresa con más de 15 años de historia, es una alegría sentar un precedente: los roles de liderazgo no se deciden por género, se deciden por capacidad y profesionalismo. 

Sin embargo, entendemos que la subrepresentación de mujeres en cargos de poder es una realidad que atañe no solo a Latinoamérica, sino a todo el mundo. Esta situación se acrecienta en el sector de la tecnología. de hecho, diversas estadísticas señalan que las mujeres tienen un 15% menos de probabilidades que los hombres de ser gerentes y profesionales. 

Es responsabilidad de todos trabajar en pos de lograr mayor equidad de género. En lo particular, es una realidad que vemos, que nos interpela y nos ocupa. 

Esta fecha, este nuevo 8 de Marzo, nos brinda la oportunidad de tener una jornada de reflexión. No obstante, no debería ser el único día en el que pensemos cómo podemos ser cada día, una sociedad mejor, una empresa mejor.